Fortalezas y debilidades personales para educar con equidad y género.
La equidad de género,
el respeto a la diversidad cultural social y sexual son temas de suma importancia
que deben ser tratados y modificados a fondo en nuestra práctica docente desde
nuestra forma de enseñanza e inclusión a las actividades para con los
educandos, pero para todo ello, como docente, se debe presentar disposición
para transformar nuestras prácticas educativas que a su vez se presenten como
oportunidades de cambio en los alumnos y estas sean con equidad a través de una debida
capacitación y sensibilización de cada docente.
Reconocer que la
desigualdad de género es un impedimento para el sano desarrollo del proceso de
enseñanza-aprendizaje es el paso más importante para comenzar un cambio en
nuestras aulas, de esta manera a través de actos sencillos de cotidianeidad
podremos sensibilizar a los alumnos a no sumar si no restar a la injusticia que
se vive día a día en diversos contextos.
Fortalezas
ü Implementación del
juego como base de enseñanza con equidad.
ü No fomentación de
actitudes sexistas.
ü Trabajo entre pares.
ü Ofrecimiento de
patrones de conducta ejemplares.
ü Valoración de las
participaciones de ambos géneros.
ü Mismo lenguaje para
ellos que para ellas.
Debilidades
ü Un seguimiento del
desarrollo cognitivo en el niño.
ü Investigación a fondo
sobre el porqué de las actitudes sexistas de un alumno.
ü Actitudes protectoras
en algunas actividades hacia el sector femenino.
¿Qué propongo?
ü Estar atenta a signos
que demuestren actitudes de inequidad en ambos géneros.
ü Involucrar a los padres
de familia en actividades escolares que erradiquen la desigualdad de género.
ü Escuchar con atención a
los alumnos cuando justifican sus acciones y si es posible entablar un diálogo
maestro, alumno y padre de familia para ver la manera de solucionar la
situación.
ü Impartir platicas con
alumnos y padres sobre las consecuencias de un trato desigual en la sociedad
actual.
ü Seleccionar materiales
escolares, libros de texto, recursos pedagógicos y proyectos educativos no
sexistas.
ü Implementación de
juegos neutros.
El respeto al otro y la no violencia se aprenden sobre
todo con la práctica de las relaciones que niños y niñas establecen en la
familia y en la escuela, y es difícil que dichos valores se puedan enseñar si
las personas que lo hacen no se comportan de acuerdo con esos valores. Así lo asegura la
investigación "Convivencia escolar y prevención de la violencia de género
desde una perspectiva integral", de María José Díaz-Aguado Jalón,
Catedrática de Psicología de la Educación en la Universidad Complutense de
Madrid, publicada en la revista Participación Educativa: La educación, factor
de igualdad, del Consejo Escolar del Estado (2009).
Es importante
interiorizar los valores en los niños desde las primeras etapas en donde
comienzan a tener noción sobre sus actos y están libres de prejuicios (a
diferencia de los adultos) de esta manera comenzarán a actuar de manera responsable
ante las circunstancias que se les presenten en diversos contextos en los que
se encuentren inmersos con el conocimiento de que no hay roles sociales
definidos para cada género si no que son roles compartidos.
Josheline Karely Carrillo Guadarrama (LEPRI 5° Semestre)
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